Julia Otero y su impactante vida privada

Julia Otero y su impactante vida privada

Julia Otero y su impactante vida privada

Julia Otero y su discreta vida privada
Julia Otero y su discreta vida privada

Está al frente de los micrófonos desde hace décadas y es una de las periodistas más escuchadas de las ondas. No obstante, a sus sesenta años, Julia Otero lleva una vida más bien reservada cuando sale de los estudios de Onda Cero. Y eso que a veces no puede eludir verse envuelta en la polémica. Este jueves, por poner un ejemplo, es tendencia por su respuesta a Rocío Monasterio en Twitter.

La política de Vox dirigía un mensaje a “los urbanitas tipo Julia Otero que no se han enterado todavía de que el tractor es diésel y que se atreven a criticar a Vox, y es que no se enteran, porque no han salido de las urbes en su vida”. Otero no ha tardado en responder. “Tiene de mí el mismo conocimiento que sobre la urgencia climática. Nací en una aldea de 20 personas, hija y nieta de campesinos gallegos, expulsada de mi tierra -como tantos emigrantes- por el régimen que vd.venera. La disculpo: noto que le hace ilusión ver un tractor de cerca”.


 

A pesar de estas escaramuzas virtuales, la cronista gallega, nacida en A Penela, Monforte de Lemos, mas establecida en Barna, está en un momento dulce, con la misma pareja desde hace décadas, una hija ya mayor que estudia en la universidad y una casa en una de las mejores zonas de Barna. “Reconozco que estoy viviendo una temporada muy sosegada en todos los aspectos”, ha dicho en una de sus pocas declaraciones sobre su vida.


Otero siempre y en todo momento fue una mujer potente que llegó a embelesar a Felipe González, de quien se afirmaba que estaba prendado de ella. Cuando se le comenta, ella sonríe con picardía y se hace un poco la loca. En 1987 se casó con el periodista Ramon Pellicer, actualmente al frente de los informativos de mediodía de TV3, una cara cotidiana y querida en Cataluña. Mas la relación no fue bien y en mil novecientos noventa y tres se separaban. En aquella época comenzó una relación con el médico Josep Martínez, padre de su única hija, Candela, con quien sigue conviviendo y con quien jamás se ha casado.

Vecina de De la Rosa

Juntos viven en un gran piso en el barrio de Tres Torres, muy cerca de algunos potentados de la ciudad como el exempresario Javier de la Rosa. La casa es un ático de doscientos ochenta metros situado en un edificio construido en 1971.

La actual pareja de Otero es jefe de servicio de Emergencias Domiciliarias en el Hospital de Barna y miembro del Consejo de Administración de Assistència Sanitària, una de las mutuas sanitarias más esenciales de Catalunya, tal como señala en su página de Linkedin. Vivir con un médico tiene sus inconvenientes y sus ventajas, como dijo la periodista a Nieves Herrero en una entrevista: “No hay nadie más indiferente a las enfermedades de la familia que un médico en casa. Tiende a minimizar todo lo que se puede disminuir al mínimo y, sobre todo, tiende a desmedicalizar todo. No obstante, he de confesar que me automedico y mucho”.

 

La hija de ambos, Vela, fue inscrita con los apellidos Otero Martínez. Fue “una reivindicación de no admitir el ‘statu quo’ pues sí. Hay que tomar en consideración otro género de razones y no lo que manda la tradición”. Estudia Medicina y quiere ser neurocirujana. Además, ha terminado solfeo, algo que la cronista atribuye a “la influencia de su abuelo” que “fue espectacular” (se refiere a su padre, trompetista).

Son ciertas pocas declaraciones que se pueden encontrar de Otero sobre su vida. Tan celosa es que durante un tiempo se especuló con la posibilidad de que hubiese sido madre soltera, porque absolutamente nadie conocía la existencia de Jiménez en su vida. “Mi vida privada continúa en la oscuridad, ajena por completo al ojo público. Me ha costado mucho mas lo he conseguido”, declaró en una entrevista.

 

“Mi hija desea ser médico”

En un artículo publicado en 2015 en su weblog, Juliaotero.net, la periodista desvelaba algunas cuestiones íntimas, algo extraño en su trayectoria. “Mi hija quiere ser médico. Está en el primer curso -afirmaba-. Eso desea decir que se ha esforzado mucho por el hecho de que la nota de corte era alta, sobre el doce. Ella ha ido preparándose a lo largo de años para este momento. Semeja que se inclina por la neurocirugía”.

Ahora se siente más relajada en ese sentido y la hemos podido ver, en alguna ocasión, acompañada de su pareja públicamente. Quienes la ven con cierta frecuencia son los vecinos, que acostumbran a cruzarse a la pareja, él mucho más alto que ella, paseando por la zona, yendo al cine o a cenar por el distrito.

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